1. Evita las bebidas azucaradas, ya que estas incrementan la sed y promueven el aumento de peso.
2. Mantente activo físicamente. No es malo tomarse un receso de los ejercicios, pero procura que este descanso no dure más de una semana.
3. Evita el alcohol. Ingerir alcohol afecta tu salud en varios aspectos, pero en verano puede ser peor. El alcohol combinado con las altas temperaturas puede ocasionar deshidratación, insuficiencia cardíaca, aumento en el riesgo de lesiones y problemas musculares como calambres.
4. Continúa con tu dieta saludable. Muchas personas se van de viaje y cuando vuelven aumentan hasta 20 libras en una semana. Por tal razón, debes mantener una dieta sana aunque estés de vacaciones.
5. Consulta a un entrenador personal certificado. La mejor manera de estar en forma es asesorándose con un profesional en el tema. Un entrenador personal certificado está capacitado para ayudarte a alcanzar tu condición óptima.

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